Reflexiones desde CLACAI e ICFP 2025

Publicado el 1 de Diciembre, 2025
En octubre y noviembre de 2025 asistimos a dos espacios clave para los movimientos feministas y de derechos sexuales y reproductivos en América Latina y el mundo: la Conferencia del Consorcio Latinoamericano contra el Aborto Inseguro (CLACAI) y la Conferencia Internacional sobre Planificación Familiar (ICFP), en Bogotá, Colombia.

Desde Fondo MARIA, participamos como parte de las redes de acompañamiento feminista que sostienen día a día el acceso al aborto seguro, autogestivo y acompañado en México y en la región. Estos encuentros nos permitieron reflexionar sobre los desafíos políticos que enfrentamos en un contexto de avances de actores e iniciativas antiderechos, debilitamiento democrático y amenazas a la autonomía corporal, pero también de resistencias, alianzas y horizontes que seguimos construyendo colectivamente.

tres personas posando frente a unas letras del ICFP

Aborto, democracia y libertades en disputa

Una de las reflexiones más potentes que estuvo presente en estos espacios fue la defensa del aborto como defensa de la democracia. En la región, vemos cómo los movimientos antiderechos en contra del aborto, de la educación sexual integral y de la población LGBTIQ+ se articulan para empujar proyectos autoritarios y religiosos que buscan limitar la autonomía corporal y la participación ciudadana.

Cuando un Estado busca decidir sobre nuestros cuerpos, deja de ser verdaderamente democrático por más que haya un sistema de votaciones. La libertad política no puede existir sin libertad sexual y reproductiva. Los derechos sexuales y reproductivos no son una demanda sectorial ni pasajera, sino el núcleo mismo de la democracia.

Escuchamos con fuerza la idea de que los derechos no pueden depender de una decisión judicial; si una sola sentencia, sujeta a intereses individuales, puede quitárnoslos, entonces no son derechos plenos. Esto nos lleva a pensar la justicia de manera más amplia, la justicia sexual y reproductiva está entrelazada estrechamente con la justicia racial, económica y climática. Todas estas luchas defienden lo mismo: el derecho a decidir y a vivir con dignidad.

acompañante de Fondo MARIA repartiendo materiales en un stand informativo

Resistencias colectivas frente al avance antiderechos

El contexto regional muestra que el conservadurismo no es exclusivo de un solo grupo político, pues también en gobiernos autodenominados progresistas persisten posturas restrictivas sobre la autonomía y la sexualidad. Frente a esto, uno de los aspectos clave que emergió en las discusiones fue la importancia del trabajo colectivo y de las estrategias compartidas.

¿Hacia dónde estamos mirando y qué estamos dejando de lado? ¿Con quiénes estamos hablando? Fueron preguntas clave que nos invitan a repolitizar nuestras conversaciones para no limitarlas a los espacios institucionales; y volver a pensar la lucha política, académica y cultural como parte de un mismo camino.

Otro punto relevante fue la necesidad de documentar sistemáticamente lo que ha funcionado y lo que no en nuestras estrategias: mapear resistencias, áreas de oportunidad, aprendizajes, errores y aciertos. Esto es fundamental para fortalecer los movimientos y sostenerlos frente a la crisis de financiamiento, la censura y la fragmentación social que provocan los contextos autoritarios.

Persona de Fondo MARIA dando una conferencia en Clacai 2025

Estrategias proactivas, no reactivas

No basta con resistir, en colectivo afirmamos que necesitamos seguir construyendo y sosteniendo nuestras propias agendas. Los movimientos antigénero han logrado imponer un lenguaje y un marco de debate que muchas veces nos orilla a dinámicas defensivas. Por eso, las estrategias feministas deben ser proactivas: imaginar, proponer y narrar el mundo que queremos, más que sólo reaccionar al que nos imponen.

Construir un nosotres más amplio implica tejer alianzas entre justicias de género, racial, climática/ambiental y económica, para avanzar hacia una visión compartida del mundo que anhelamos. Esta visión no puede construirse desde el miedo o la alerta permanente, sino desde la creatividad y la esperanza.

Desde la Red Compañera se nos recordó algo esencial: los abortos son de quienes abortan, no del sistema médico, ni de quienes legislan, ni de quienes acompañamos. El rol del acompañamiento feminista no es solo brindar información o contención, es reivindicar la autonomía y el saber de quienes abortamos como forma de justicia epistémica.

Apostamos por el aborto legal y accesible, pero también por procesos autogestivos que devuelvan el protagonismo a las mujeres, hombres trans, personas no binaries y demás personas con posibilidad de gestar que abortamos. Cuando acompañamos, aprendemos junto a ellxs. Cuando contamos nuestras historias, no solo politizamos los abortos, también denunciamos las injusticias estructurales que crean obstáculos y barreras.

En estos espacios se abrieron conversaciones pendientes dentro de los propios feminismos, como el punitivismo, la militarización y los diálogos con personas con discapacidad y con comunidades religiosas. También se mencionó la necesidad de posicionar al Sur Global como fuente de conocimiento y no solo como territorio de aplicación de políticas. Las conversaciones sobre cambio climático y salud sexual y reproductiva mostraron también que los cuerpos y los territorios enfrentan violencias similares.

tres mujeres frente a un poster que dice clacai 2025

Caminando hacia horizontes compartidos

En medio del debilitamiento democrático, el retiro de financiamientos y el avance de narrativas de odio, estos espacios nos recordaron que el futuro feminista es una apuesta política, no un escenario garantizado. Sostenerlo implica una viligancia social y política continua, acompañada de acciones estratégicas en articulación regional e internacional.

Desde Fondo MARIA, regresamos de Bogotá con la convicción de que el acceso al aborto seguro no es cosa de un solo momento ni un solo lugar, es algo que se defiende todos los días y en cada territorio. Seguiremos construyendo colectivamente los horizontes de la libertad que imaginamos.